Llegar a Chile en 2021 significó para mí mucho más que cambiar de país. También significó volver a empezar profesionalmente. Venía de Venezuela, donde ya había construido una corta carrera como periodista deportivo y locutor de radio deportiva, pero al llegar tuve que encontrar nuevamente mi lugar en un mercado laboral completamente distinto.

Eso sumado por supuesto al hecho de que estábamos pasando por todo el proceso de la pandemia del Covid, lo que hacía mucho más cerrado y complicado el medio.

La decisión de venir estuvo relacionada principalmente con buscar una mejor calidad de vida. Aunque tenía a mi familia en Chile, en lo laboral el escenario era diferente: no tenía una red de contactos construida ni una trayectoria previa que me abriera puertas. Tocaba comenzar desde cero y con un título que prácticamente era un papel más a ojos del mercado.

Empezar desde abajo también es parte del proceso

Mi primer trabajo en Chile estuvo lejos de lo que había hecho durante años. Comencé como Community Manager de una empresa de casas prefabricadas, con el sueldo mínimo.

Puede parecer un cambio importante respecto al periodismo deportivo y la radio, pero también fue una oportunidad para seguir trabajando en un área que ya conocía: las comunicaciones y el manejo de contenidos.

Poco después apareció una experiencia que volvió a acercarme al deporte. En 2021 hice un voluntariado durante el Mundial Junior de Hockey, una instancia que me permitió volver a estar cerca de una disciplina deportiva, y a la vez conocer un deporte nuevo para mi en plano profesional y comenzar a conocer el entorno deportivo chileno desde dentro.

Jugadores de hockey césped haciendo elongación en una cancha azul
"Empezar de cero no significó empezar sin experiencia. Significó aprender a poner esa experiencia en un contexto nuevo."

Aprender otra forma de comunicar

Una de las dificultades que menos esperaba encontrar fue el lenguaje.

Aunque compartimos el mismo idioma, trabajar en Chile me obligó a adaptar mi manera de hablar, escribir y expresarme. Había términos, formas de comunicar y maneras de plantear las cosas que necesitaba aprender para desenvolverme correctamente en el entorno laboral.

Es algo que quizás desde afuera parece menor, pero para alguien que trabaja con las palabras, los contenidos y la comunicación, entender esas diferencias es fundamental.

También noté diferencias en la forma de organizar el trabajo. Desde mi experiencia, en Chile encontré procesos más ordenados y una estructura laboral que funcionaba de una manera diferente a la que conocía en Venezuela. Adaptarme a eso también fue parte del aprendizaje.

¿Cuándo sentí que estaba construyendo una carrera?

La respuesta no es tan sencilla.

Durante los primeros años fue difícil sentir que realmente estaba construyendo una carrera en Chile. Estaba trabajando, aprendiendo y acumulando experiencias, pero la sensación de estabilidad profesional tardó en llegar.

Fue hace un par de años cuando comencé a sentir que ese proceso realmente estaba tomando forma. Primero, a través de mi trabajo anterior donde estuve dos años, y lo que me suma tres años ininterrumpidamente en mi área.

Mirando hacia atrás, quizás esa sea una de las cosas que más valoro del proceso: entender que construir una carrera en otro país no ocurre de un día para otro.

No se trata solamente de conseguir un trabajo. También implica aprender nuevas formas de hacer las cosas, adaptarse, demostrar lo que uno sabe y, al mismo tiempo, seguir aprendiendo.

Hoy sigo teniendo mucho por aprender, pero ya no siento que estoy empezando de cero. Todo lo que ocurrió desde aquel 2021 forma parte de una carrera que fui construyendo paso a paso en Chile.